Sheinbaum necesita urgentemente a alguien que funcione como pararrayos político. Incluso Trump cuenta con Karoline Levitt, una vocera que le cacha más de un problema a diario.
Para un inversionista el punto de partida no es la velocidad de un permiso, sino la certeza de que, en caso de conflicto, habrá un árbitro independiente y competente
Chihuahua tiene que explicar. La Federación también. Pero convertir un caso delicado de seguridad nacional en un ring partidista no fortalece la soberanía; la debilita
Convierte cada crisis en un escenario en el que él es el eje desde donde todo gira. Responde a la crítica no con argumentos, sino con humillación y furia.
La reacción de la presidenta Claudia Sheinbaum no ha sido de apertura, sino de indignación. La molestia no parece estar dirigida al problema, sino al mensajero.